Suerte de mitologia humana se hace presente ante mi
y en eso así como así embellece mis mañanas.

sábado, 24 de abril de 2010

A lo mejor resulta bien


Con pie de pluma recorrí tu esfera, 
Mundo gracioso del esparcimiento; 
Y no fue raro que jugara el viento
Con la mentira de mi primavera.

Nadie es capaz de matarte en mi alma, música ♫

"Sucedió un atardecer. Había estado lloviendo todo el día y en los últimos momentos de luz el clima dio un respiro. Caminaba lento, sin apuro, pensando en nada, bastante tranquilo. Las caras que cruzaba en la calle no me pesaban como aquella vez que me desmayé sino todo lo contrario: quizás por la luz del atadecer, todas las bocas parecían sonreir, todos los ojos brillar, todas las manos abiertas y relajadas. Estaba yendo a tomar el colectivo para volver a mi casa entonces algo me llamó la atención. era un chico, no tendría más de doce años. Tocaba la guitarra española, el estuche estaba abierto a sus pies para quien le quisiera dejar alguna moneda. Me acerqué, casi sin poder evitarlo. El chico no me miró, porque no miraba a los traunsentes, ni siquiera a aquellos que le dejaban monedas; estaba demasiado concentrado en su guitarra. Como hipnotizado me paré a mirarlo. Hasta que me di cuenta que lo que me impedía seguir caminando no era el chico, ni la guitarra, ni la imagen: era la música. Una melodía triste, delicada, tocada, sin apuros, de arpegios, acordes y pequeños punteos, una melodía que no conocía, que aún no conozco, pero recuerdo. Y la sentí. Sentí la tristeza que expresaba. La melancolía. La esperanza. quizás la alegría escondida en algún acorde. Y me pareció hermosa.
El chico levantó los ojos y me miró. Lo miré, duro, sin mover un músculo, escuchando con todo el cuerpo. Y entonces el me sonrió. Y yo, también. Busqué en mi bolsillo y le dejé una moneda. Movió su cabeza agradeciendo, aunque yo era el que tenía más para agradecer. en ese atardecer, en esa guitarra, en ese chico... la música había vuelto."

miércoles, 21 de abril de 2010

Con diabluras de monaguillo, con cuernos y tridente !




• Van a bailar funky-disco!
Hasta aceptar que se hizo tarde


   Te derretías por sus vidas, querías disfrutar
De su química milagrosa que te invitaba a bailar... •

Instrucciones para llorar (¿Instrucciones para leer?)




Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

  ~ No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedio ~


FIN



sábado, 17 de abril de 2010

No hay nada tuyo que no quiera ver yo.

~ No tengo tan claro que te conozca. Intuyo, apenas, algo acerca de ti y todo lo demás está en la sombra.
Te miro y pienso, te miro y me digo: “Quien quiera que seas, ¿De dónde has salido?”.

Lo quiero todo, y tengo muy claro que no te voy a entender más que en parte. Me importa mucho más
verte vibrar, así, que descifrarte
Te veo y quiero que tu me veas, quien quiera que seas... Ven, cura esta pena, quítame estas ganas de ti. Ven, que está frío fuera y hace tanto calor aquí, tu piel traerá perfumes, reflejos de estrella fugáz, lo sé.  





Juega, después de todo, que tu alma es un colibrí. Y duerme cuando la luna, se hunde bajo tus pies... en tanto que la brisa así, mueve mis cosas. Y la feroz ciudad, no da para más durante los diluvios de nuestra piel expuesta.
Yo sé de tu mirada de ángel; del adiós y del día (Día que tardó en salir). Oh, mira, hay un ave detenida, permanece con el cielo. Más hoy, cuando cambie la tarde partirá con sus desvelos hacia el surco de la luz. Sol, que lo oculta todo, sol, sol desabrigador... Solo, tu canción de noche es noche, sin resplandor. En tanto que la brisa así, mueve mis cosas.
~

miércoles, 14 de abril de 2010

Soy de donde no pienso ~

•  Para saber como es la soledad tendrás que ver que a tu lado no está quien nunca a ti te dejaba pensar en donde estaba el bien, en donde la maldad.
La soledad es un amigo que no está, es su palabra que no ves llegar igual.  Si es que sus sueños son luces en torno a ti tu te das cuenta que él ya nunca ha de morir, nunca ha de morir.
Al observar como muere la flor tu verás que también muere la paz es que esa paz revivirá en su voz la flor te la dará para plantarla igual.    •
 
 


jueves, 8 de abril de 2010

Tienes, morena horchata en vez de sangre en las venas.

•        Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje, luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.

Y cómo huir cuando no quedan
                       islas para naufragar
  al país
                    donde los sabios se retiran
 del agravio de buscar
                                                                             labios que sacan de quicio,
         mentiras que ganan juicios
                                                          tan sumarios que envilecen
                      el cristal de los acuarios
  de los peces de ciudad


lunes, 5 de abril de 2010

730DÍAS

•       No hay rincón en esta casa que no te haga regresar. Cada grano de memoria, y la casa es un arenal.  Fuí a tus playas por el día y allí me quedé dos años. Fuí lamiendo tus heridas, fuiste dándome un remanso.  A la sombra de tu luna se acunó mi corazón, se borraron mis arrugas, mi casa se iluminó. Germinaron mis canciónes de las que yo merecía, se paró el reloj de arena

                                   730 días. •