Suerte de mitologia humana se hace presente ante mi
y en eso así como así embellece mis mañanas.

sábado, 17 de abril de 2010

No hay nada tuyo que no quiera ver yo.

~ No tengo tan claro que te conozca. Intuyo, apenas, algo acerca de ti y todo lo demás está en la sombra.
Te miro y pienso, te miro y me digo: “Quien quiera que seas, ¿De dónde has salido?”.

Lo quiero todo, y tengo muy claro que no te voy a entender más que en parte. Me importa mucho más
verte vibrar, así, que descifrarte
Te veo y quiero que tu me veas, quien quiera que seas... Ven, cura esta pena, quítame estas ganas de ti. Ven, que está frío fuera y hace tanto calor aquí, tu piel traerá perfumes, reflejos de estrella fugáz, lo sé.  





Juega, después de todo, que tu alma es un colibrí. Y duerme cuando la luna, se hunde bajo tus pies... en tanto que la brisa así, mueve mis cosas. Y la feroz ciudad, no da para más durante los diluvios de nuestra piel expuesta.
Yo sé de tu mirada de ángel; del adiós y del día (Día que tardó en salir). Oh, mira, hay un ave detenida, permanece con el cielo. Más hoy, cuando cambie la tarde partirá con sus desvelos hacia el surco de la luz. Sol, que lo oculta todo, sol, sol desabrigador... Solo, tu canción de noche es noche, sin resplandor. En tanto que la brisa así, mueve mis cosas.
~

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